¿Qué web necesita
tu negocio?

¿Qué tipo de página web necesita tu negocio?

Decidir que una empresa necesita una página web es solamente el primer paso. Después aparece una pregunta todavía más importante:

¿Qué tipo de página web necesita realmente el negocio?

No todas las empresas requieren la misma estructura, cantidad de páginas o funcionalidades.

Un profesional que ofrece un único servicio puede comenzar con una web sencilla. Una empresa con varias áreas de actividad necesita presentar cada servicio de forma independiente. Una tienda debe permitir consultar productos, realizar pagos y gestionar pedidos. Un negocio turístico puede requerir disponibilidad, reservas y varios idiomas.

Elegir una solución demasiado pequeña puede limitar el crecimiento de la empresa. Sin embargo, contratar desde el principio funciones que no se van a utilizar también puede aumentar innecesariamente el presupuesto y complicar la gestión.

La página adecuada debe responder a las necesidades actuales del negocio y, al mismo tiempo, permitir su ampliación en el futuro.

Antes de elegir, también conviene conocer qué debe incluir una página web profesional para generar confianza, funcionar correctamente y facilitar el contacto con los clientes.

A continuación, analizamos los principales tipos de páginas web y explicamos para qué empresas puede resultar adecuada cada solución.

1. Primero define qué debe conseguir la página

Antes de decidir el diseño o la cantidad de secciones, es necesario establecer el objetivo principal de la web.

Una página puede crearse para:

  • presentar una empresa;
  • explicar sus servicios;
  • conseguir solicitudes de presupuesto;
  • recibir llamadas;
  • generar reservas;
  • vender productos;
  • presentar proyectos;
  • captar contactos;
  • publicar contenidos;
  • mostrar información en varios idiomas;
  • atender clientes en diferentes ubicaciones;
  • facilitar el acceso a documentación;
  • crear una comunidad;
  • ofrecer un servicio online.

Una empresa puede tener varios objetivos, pero conviene identificar cuál es el más importante.

Por ejemplo, una web para una empresa de reformas puede centrarse en mostrar proyectos y conseguir solicitudes de presupuesto.

Una clínica puede necesitar presentar tratamientos, generar confianza y facilitar la reserva de citas.

Una tienda necesita organizar productos y permitir completar todo el proceso de compra.

Un profesional autónomo puede utilizar la página para explicar su experiencia, presentar un servicio concreto y recibir consultas.

También es importante conocer al cliente ideal:

  • ¿qué información busca?;
  • ¿desde qué dispositivo entra?;
  • ¿qué dudas tiene?;
  • ¿qué necesita comprobar antes de contactar?;
  • ¿prefiere llamar, escribir o reservar online?;
  • ¿en qué idioma consulta la información?;
  • ¿busca un servicio local o disponible en diferentes zonas?

La estructura de la web debe facilitar el recorrido desde la primera visita hasta la acción final.

2. Una página One Page para una oferta sencilla

Una One Page es una web en la que la información principal aparece organizada dentro de una sola página.

El visitante puede desplazarse por diferentes secciones, como:

  • presentación;
  • servicios;
  • beneficios;
  • información sobre la empresa;
  • proyectos;
  • opiniones;
  • preguntas frecuentes;
  • contacto.

El menú puede dirigir automáticamente a cada bloque sin necesidad de abrir una dirección diferente.

Este tipo de página puede ser adecuado para:

  • un profesional autónomo;
  • una empresa que acaba de comenzar;
  • un único servicio;
  • una campaña concreta;
  • un evento;
  • una pequeña empresa local;
  • una presentación temporal;
  • un proyecto con una oferta muy sencilla.

Entre sus ventajas se encuentran:

  • estructura fácil de entender;
  • navegación rápida;
  • menor cantidad de contenido inicial;
  • presentación clara de una oferta concreta;
  • posibilidad de crear una presencia profesional sin una web demasiado extensa;
  • mantenimiento más sencillo.

Sin embargo, una One Page también tiene limitaciones.

Cuando una empresa ofrece numerosos servicios, trabaja en diferentes ubicaciones o desea posicionar distintas búsquedas en Google, una sola página puede resultar insuficiente.

También puede volverse demasiado larga si se intenta incluir toda la información dentro de la misma estructura.

Una One Page debe utilizarse cuando realmente responde a las necesidades del proyecto, no únicamente porque sea la opción más pequeña.

Equipo de diseño web comparando una página One Page con una web corporativa para elegir la mejor opción

3. Una web corporativa para presentar toda la empresa

Una página corporativa está formada por varias secciones o subpáginas.

Puede incluir:

  • Inicio;
  • Sobre nosotros;
  • Servicios;
  • páginas individuales para cada servicio;
  • Proyectos;
  • Preguntas frecuentes;
  • Blog;
  • Contacto.

Esta solución es adecuada para empresas que necesitan presentar su actividad de una forma más completa.

Puede ser recomendable para:

  • pequeñas y medianas empresas;
  • despachos profesionales;
  • agencias;
  • clínicas;
  • empresas de construcción;
  • negocios turísticos;
  • centros deportivos;
  • centros de belleza;
  • empresas de transporte;
  • academias;
  • empresas con diferentes servicios.

La principal ventaja es que permite organizar mejor la información.

Cada servicio puede disponer de su propia página, con:

  • una explicación detallada;
  • beneficios;
  • proceso de trabajo;
  • fotografías;
  • preguntas frecuentes;
  • proyectos relacionados;
  • botón de contacto;
  • formulario específico.

Esto ayuda al cliente a encontrar exactamente lo que necesita.

También permite crear una estructura más adecuada para el posicionamiento, ya que cada página puede centrarse en una oferta concreta.

Por ejemplo, una empresa de diseño web puede separar:

  • creación de páginas corporativas;
  • tiendas online;
  • diseño responsive;
  • mantenimiento;
  • optimización;
  • creación de logotipos.

Una web corporativa también puede ampliarse con el tiempo. Si la empresa incorpora un nuevo servicio, puede añadir una nueva sección sin modificar completamente el resto del sitio.

Puedes consultar nuestros servicios de diseño web y comprobar cómo se pueden organizar diferentes soluciones dentro de una misma web empresarial.

4. Una web de servicios para conseguir solicitudes de clientes

Muchas empresas no venden productos directamente por internet. Su principal objetivo es conseguir contactos de personas interesadas en sus servicios.

En este caso, la página debe estar preparada para convertir visitas en:

  • llamadas;
  • mensajes;
  • solicitudes de presupuesto;
  • reservas;
  • reuniones;
  • consultas;
  • visitas al establecimiento.

Una web de servicios puede ser adecuada para:

  • abogados;
  • asesores;
  • empresas de reformas;
  • electricistas;
  • fotógrafos;
  • diseñadores;
  • entrenadores;
  • clínicas;
  • empresas de limpieza;
  • talleres;
  • inmobiliarias;
  • empresas turísticas;
  • especialistas independientes.

Cada servicio debería explicarse de forma clara.

El visitante necesita saber:

  • qué incluye;
  • para quién está pensado;
  • qué problema resuelve;
  • cómo funciona;
  • cuánto tiempo requiere;
  • en qué zona está disponible;
  • cómo puede solicitarlo;
  • qué diferencia a la empresa.

La página también debe incluir llamadas a la acción visibles.

Por ejemplo:

  • Solicita tu presupuesto;
  • Reserva una consulta;
  • Contacta con nosotros;
  • Pide más información;
  • Consulta disponibilidad;
  • Llámanos;
  • Enviar un mensaje.

Una web de servicios no debería limitarse a presentar información general. Debe ayudar al usuario a tomar una decisión y facilitar el siguiente paso.

Los proyectos realizados, las opiniones y la explicación del proceso también pueden aumentar la confianza.

Puedes revisar nuestros últimos proyectos de páginas web para conocer diferentes formas de presentar servicios profesionales.

5. Una tienda online para vender productos

Una tienda online permite presentar productos y completar el proceso de compra desde la página web.

Este tipo de proyecto puede incluir:

  • categorías;
  • fichas de productos;
  • fotografías;
  • variantes;
  • precios;
  • promociones;
  • carrito;
  • pagos;
  • gastos de envío;
  • impuestos;
  • cuentas de clientes;
  • gestión de pedidos;
  • correos automáticos;
  • devoluciones;
  • control de stock.

Una tienda online puede ser adecuada para:

  • marcas de productos;
  • comercios locales;
  • fabricantes;
  • distribuidores;
  • artesanos;
  • tiendas especializadas;
  • empresas que desean vender en diferentes zonas;
  • negocios que actualmente venden únicamente por redes sociales.

Antes de crearla, es necesario analizar cómo funciona realmente el negocio.

Conviene definir:

  • cuántos productos se publicarán;
  • si existen variantes;
  • cómo se gestionará el stock;
  • qué métodos de pago se utilizarán;
  • dónde se realizarán los envíos;
  • cuánto costará el transporte;
  • qué impuestos se aplicarán;
  • quién preparará las fotografías y descripciones;
  • quién actualizará los productos;
  • cómo se gestionarán las devoluciones.

Una tienda online no termina cuando se publica la web. Necesita una gestión continuada.

La empresa debe añadir productos, actualizar precios, procesar pedidos y responder a los clientes.

También necesita condiciones de compra, información sobre envíos, devoluciones, privacidad y otros elementos legales relacionados con su actividad.

Una tienda sencilla puede comenzar con una cantidad limitada de productos y ampliarse posteriormente.

Lo importante es planificar correctamente la estructura desde el principio.

Profesionales comparando una web corporativa, una tienda online y una página de servicios para elegir la mejor opción para un negocio

6. Una página con reservas para negocios que trabajan con citas o disponibilidad

Algunas empresas necesitan algo más que un formulario de contacto.

Cuando el cliente debe seleccionar una fecha, una hora, una actividad o un servicio, puede resultar útil integrar un sistema de reservas.

Este tipo de página puede ser adecuada para:

  • centros de belleza;
  • clínicas;
  • entrenadores;
  • academias;
  • restaurantes;
  • alojamientos;
  • empresas de alquiler;
  • excursiones;
  • actividades deportivas;
  • servicios turísticos;
  • profesionales que trabajan con citas;
  • alquiler de vehículos o embarcaciones.

Dependiendo del proyecto, el sistema puede permitir:

  • seleccionar un servicio;
  • elegir una fecha;
  • comprobar disponibilidad;
  • elegir una hora;
  • indicar la cantidad de personas;
  • pagar online;
  • recibir confirmaciones;
  • modificar o cancelar una reserva;
  • recibir recordatorios;
  • gestionar calendarios;
  • limitar plazas;
  • aplicar condiciones especiales.

Antes de elegir una herramienta, es necesario conocer el funcionamiento diario del negocio.

Por ejemplo:

  • ¿todos los servicios duran lo mismo?;
  • ¿cada trabajador tiene su propio calendario?;
  • ¿existen diferentes horarios?;
  • ¿hay días no disponibles?;
  • ¿se necesita pago completo o depósito?;
  • ¿puede cancelarse una reserva?;
  • ¿la disponibilidad cambia según la temporada?;
  • ¿se venden servicios individuales o para grupos?

Un sistema demasiado sencillo puede no responder a estas necesidades. Uno excesivamente complejo puede dificultar la gestión.

En algunos casos, puede ser suficiente con un formulario de solicitud. En otros, será necesario mostrar disponibilidad en tiempo real.

La solución debe adaptarse al proceso real de la empresa.

7. Una web multilingüe para trabajar con clientes internacionales

Una empresa que atiende a personas de diferentes países puede necesitar varias versiones lingüísticas.

Esto es especialmente importante para:

  • empresas turísticas;
  • alojamientos;
  • restaurantes;
  • inmobiliarias;
  • clínicas;
  • empresas ubicadas en zonas internacionales;
  • negocios que venden en varios países;
  • empresas de transporte;
  • escuelas;
  • profesionales que atienden a residentes extranjeros.

Una página multilingüe no consiste únicamente en añadir un traductor automático.

Cada versión debe estar correctamente organizada y permitir que el usuario cambie de idioma fácilmente.

También es necesario revisar:

  • títulos;
  • botones;
  • formularios;
  • correos automáticos;
  • menús;
  • precios;
  • condiciones;
  • información legal;
  • imágenes con texto;
  • direcciones URL;
  • contenidos del blog.

Las traducciones deben ser comprensibles y adecuadas para el público.

Un texto traducido palabra por palabra puede contener expresiones poco naturales o no explicar correctamente el servicio.

También conviene decidir si todos los idiomas tendrán exactamente el mismo contenido.

Una empresa puede ofrecer determinados servicios únicamente en algunas zonas o idiomas. En ese caso, la estructura debe reflejar esas diferencias.

Una web multilingüe requiere más contenido y mantenimiento, pero puede facilitar el contacto con clientes que no se sienten cómodos utilizando otro idioma.

8. Un blog para aumentar la visibilidad y responder preguntas

Un blog puede formar parte de una página corporativa, una tienda online o una web de servicios.

Su objetivo no debería ser publicar contenido únicamente para que la página parezca activa.

Los artículos deben responder a preguntas relacionadas con las decisiones de los potenciales clientes.

Un blog puede ayudar a:

  • explicar servicios;
  • responder dudas;
  • comparar opciones;
  • presentar soluciones;
  • mostrar experiencia;
  • trabajar diferentes búsquedas;
  • dirigir usuarios hacia las páginas de servicios;
  • aumentar la confianza;
  • apoyar la promoción en redes sociales.

Por ejemplo, una empresa de diseño web puede publicar artículos sobre:

  • tipos de páginas;
  • precios;
  • elementos necesarios;
  • elección de un proveedor;
  • rediseño;
  • diferencias entre una web y las redes sociales.

Una clínica puede publicar contenidos sobre tratamientos, preparación y cuidados.

Una empresa turística puede explicar rutas, temporadas, condiciones y recomendaciones.

Los artículos deben estar relacionados con la actividad comercial.

Un contenido que atrae muchas visitas pero no tiene relación con los servicios puede no generar clientes.

También es importante incluir enlaces internos.

En nuestro artículo página web o redes sociales explicamos cómo utilizar ambos canales de manera coordinada para atraer y convertir clientes.

Profesional planificando la expansión de una página web con blog, sistema de reservas, versiones multilingües y landing page

9. Una landing page para una campaña concreta

Una landing page es una página creada para un objetivo específico.

Puede utilizarse para:

  • una campaña publicitaria;
  • el lanzamiento de un servicio;
  • una promoción;
  • una oferta limitada;
  • la inscripción a un evento;
  • la descarga de un documento;
  • la captación de contactos;
  • una campaña en redes sociales;
  • la reserva de una consulta.

A diferencia de una web corporativa completa, una landing page centra la atención en una sola acción.

Suele incluir:

  • un mensaje principal;
  • explicación de la oferta;
  • beneficios;
  • elementos de confianza;
  • respuestas a objeciones;
  • formulario;
  • llamada a la acción.

La navegación puede ser más limitada para evitar distracciones.

Por ejemplo, una empresa puede dirigir un anuncio sobre un servicio concreto hacia una landing page dedicada exclusivamente a esa oferta.

Esto permite adaptar el mensaje a las personas que llegan desde la campaña.

Una landing page no siempre sustituye a la página principal de la empresa.

En muchos casos, funciona como una sección adicional conectada con la web corporativa.

Puede ser especialmente útil cuando una empresa ofrece numerosos servicios, pero desea promocionar uno de ellos de forma independiente.

10. Una solución personalizada para proyectos más complejos

Algunos negocios necesitan funciones que no encajan completamente en una web corporativa, una tienda o un sistema de reservas estándar.

Puede tratarse de:

  • una plataforma de anuncios;
  • un directorio;
  • un marketplace;
  • una zona privada;
  • una plataforma de cursos;
  • un sistema de suscripción;
  • cuentas de usuarios;
  • publicación de contenidos por clientes;
  • paneles personalizados;
  • buscadores avanzados;
  • sistemas de comparación;
  • integración con programas externos;
  • gestión de documentos;
  • herramientas de cálculo.

En estos casos, antes de comenzar el diseño es necesario analizar:

  • los tipos de usuarios;
  • las funciones de cada cuenta;
  • los datos que se almacenarán;
  • el proceso de registro;
  • los pagos;
  • las notificaciones;
  • la administración;
  • la seguridad;
  • las integraciones;
  • las futuras ampliaciones.

Una solución personalizada requiere más planificación, pruebas y desarrollo.

También puede ser recomendable dividir el proyecto en etapas.

La primera versión puede incluir las funciones esenciales. Después, según el uso real y las opiniones de los clientes, pueden añadirse nuevas herramientas.

Este enfoque ayuda a evitar la creación de funciones costosas que después no serán utilizadas.

Antes de contratar un proyecto más complejo, resulta especialmente importante saber cómo elegir una empresa de diseño web y qué preguntas realizar sobre propiedad, accesos, soporte y ampliaciones.

¿Cómo saber qué opción necesita tu empresa?

Para tomar una decisión, responde a estas preguntas:

  • ¿Cuántos servicios ofreces?
  • ¿Cada servicio necesita una explicación detallada?
  • ¿Quieres vender productos?
  • ¿Necesitas reservas?
  • ¿Trabajas con clientes en diferentes idiomas?
  • ¿Quieres aparecer en Google para diferentes servicios?
  • ¿Necesitas publicar contenido regularmente?
  • ¿Los clientes deben crear una cuenta?
  • ¿Necesitas recibir pagos?
  • ¿Quieres mostrar proyectos?
  • ¿Trabajas en varias ubicaciones?
  • ¿La página deberá ampliarse en el futuro?
  • ¿Quién gestionará el contenido?
  • ¿Qué presupuesto tienes disponible?
  • ¿Cuál es el objetivo principal de la web?

Las respuestas permiten definir una estructura inicial.

Por ejemplo:

Un autónomo con un único servicio

Puede comenzar con una One Page o una pequeña web profesional.

Una empresa con varios servicios

Probablemente necesitará una página corporativa con una sección independiente para cada oferta.

Una empresa que vende productos

Necesitará una tienda online.

Un negocio que trabaja con citas

Puede requerir un sistema de reservas o, al menos, un formulario adaptado a su proceso.

Una empresa turística

Puede necesitar servicios, reservas, varios idiomas, mapas, preguntas frecuentes y condiciones de cancelación.

Una empresa que quiere invertir en publicidad

Puede combinar una web corporativa con landing pages para campañas concretas.

Un proyecto digital o marketplace

Puede requerir desarrollo personalizado y una planificación dividida en etapas.

¿Es mejor comenzar con una web pequeña y ampliarla después?

En muchos casos, sí.

Una empresa nueva puede comenzar con una estructura sencilla y añadir nuevas funciones cuando realmente las necesite.

Por ejemplo, puede comenzar con:

  • presentación;
  • servicios;
  • información sobre la empresa;
  • formulario;
  • contacto.

Más adelante puede incorporar:

  • blog;
  • proyectos;
  • idiomas;
  • reservas;
  • tienda;
  • pagos;
  • zona privada.

Sin embargo, la primera versión debe estar bien planificada.

Una estructura creada sin pensar en futuras ampliaciones puede dificultar el crecimiento.

Por eso, incluso una web sencilla debería prepararse sobre una base que permita añadir nuevas páginas y funcionalidades.

También es importante no eliminar elementos esenciales únicamente para reducir el precio.

Una web pequeña sigue necesitando:

  • adaptación móvil;
  • diseño profesional;
  • seguridad;
  • velocidad;
  • información clara;
  • formulario funcional;
  • acceso del cliente;
  • estructura comprensible;
  • preparación básica para Google.

¿Qué ocurre si ya tienes una página web?

Si la empresa ya dispone de una web, conviene comprobar si todavía responde a sus necesidades.

Puede que la página fuera adecuada cuando se creó, pero el negocio haya cambiado.

Por ejemplo:

  • ahora ofreces más servicios;
  • trabajas en nuevas zonas;
  • necesitas otros idiomas;
  • quieres recibir pagos;
  • has cambiado la imagen de la empresa;
  • necesitas reservas;
  • deseas crear una tienda;
  • la página no funciona correctamente en teléfonos móviles;
  • no genera consultas;
  • no representa la calidad actual de la empresa.

En estos casos, puede ser necesario ampliar la web o realizar un rediseño.

En nuestro artículo sobre las señales de que una página web necesita un rediseño explicamos cómo reconocer los principales problemas de una web antigua o poco eficaz.

¿Cuánto cuesta cada tipo de página web?

El precio depende de la estructura, el contenido y las funcionalidades.

Una One Page suele requerir menos trabajo que una web corporativa con numerosas secciones.

Una tienda online necesita configurar productos, pagos, pedidos y condiciones de venta.

Una página con reservas puede requerir calendarios, disponibilidad y correos automáticos.

Una plataforma personalizada necesita análisis, desarrollo y pruebas más avanzadas.

El presupuesto puede depender de:

  • cantidad de páginas;
  • cantidad de servicios;
  • diseño;
  • textos;
  • fotografías;
  • idiomas;
  • formularios;
  • tienda;
  • reservas;
  • pagos;
  • integraciones;
  • migración de contenidos;
  • mantenimiento;
  • soporte.

No conviene comparar únicamente el precio final.

Dos propuestas con nombres similares pueden incluir elementos muy diferentes.

En nuestro próximo artículo explicaremos cuánto cuesta una página web profesional y qué factores influyen realmente en su precio.

También puedes consultar nuestros precios de páginas web y revisar qué incluye cada solución.

Errores habituales al elegir el tipo de página

Uno de los errores más frecuentes es contratar una web porque parece económica, sin comprobar si puede presentar correctamente toda la oferta.

Otros errores son:

  • elegir una One Page para demasiados servicios;
  • crear una tienda sin planificar la gestión de productos;
  • instalar reservas que no se adaptan al funcionamiento del negocio;
  • añadir demasiadas funciones desde el principio;
  • no preparar la versión móvil;
  • olvidar los idiomas;
  • copiar la estructura de un competidor;
  • no definir quién creará los contenidos;
  • no pensar en futuras ampliaciones;
  • elegir el diseño antes de definir los objetivos;
  • no comprobar quién será propietario del dominio y de la página.

La solución adecuada no tiene que ser la más grande.

Debe ser suficientemente completa para cumplir los objetivos y suficientemente sencilla para que la empresa pueda gestionarla.

La página adecuada debe crecer junto con tu negocio

Una página web profesional debe representar la situación actual de la empresa y estar preparada para sus próximos pasos.

Puede comenzar con una estructura sencilla, pero debería permitir añadir:

  • nuevos servicios;
  • proyectos;
  • idiomas;
  • artículos;
  • reservas;
  • productos;
  • formularios;
  • ubicaciones;
  • integraciones.

En Lenixas analizamos cada proyecto antes de recomendar una solución.

Estudiamos la actividad de la empresa, sus clientes, sus servicios y los objetivos que debe cumplir la página.

Puedes conocer nuestros servicios de diseño web.

Consulta nuestros precios de páginas web y compara las diferentes opciones.

También puedes revisar nuestros últimos proyectos realizados.

La mejor solución no es necesariamente la más grande, sino la que responde correctamente a las necesidades actuales de tu empresa y permite ampliarla en el futuro. Conoce Lenixas y nuestras soluciones de diseño web para descubrir cómo podemos ayudarte a elegir una estructura adecuada para tu negocio.

¿No sabes qué tipo de página necesita tu negocio?

Cuéntanos qué hace tu empresa, qué servicios ofrece y qué objetivos quieres alcanzar.

Analizaremos tus necesidades y te propondremos una estructura adaptada a tu negocio, sin añadir funciones innecesarias.

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